Ahora usted va a hacer un viaje hacia el futuro. Usted es quien
determina una fecha. Un año a partir de hoy. Dieciocho meses. Dos años. Cinco.
Usted decide. Para quien nunca hizo eso, mi recomendación es que comience con
un año. Digamos entonces que usted va a viajar hacia el día 5 de mayo de 2014.
Su medio de transporte será su imaginación.
Usted va a entrar en su dormitorio, oficina, u otro lugar donde pueda estar
solo, sin interrupciones. Lapicera y papel delante de usted. Si tuviese un
calendario a mano, ábralo en la fecha elegida.
Usted va a cerrar los ojos y a comenzar a imaginarse la vida que
usted quiere tener en aquella fecha. Y va a comenzar a hablar en voz audible
todo lo que ve por los ojos de su fe. No se quede solo en la imaginación, hable
realmente en voz alta. Ese paso es muy importante.
Aquí van algunos consejos para comenzar. Comience a decir:
• Hoy es…(diga la fecha futura, ej: 5 de mayo de
2014). Yo tengo… años de edad:
• Así está mi salud…
• Estoy feliz con mi cuerpo porque…
• En los últimos (doce meses) mis principales
conquistas financieras fueron…
• Mis ingresos mensuales actualmente son…
• Mi matrimonio/vida sentimental/familiar está…
• Espiritualmente me encuentro…
• Mis amigos comentan sobre mi vida y dicen…
• Estoy viviendo en (diga el lugar), con (diga
las personas)
• El medio de transporte que uso es…
• Mi proyecto del que más me enorgullezco de
haber realizado en los últimos 12 meses es…
• Mi personalidad evolucionó, mejoré como
persona, especialmente en este sentido…
• Hoy es…(diga la fecha futura, ej: 5 de mayo de
2014). Yo tengo… años de edad (termine nuevamente diciendo la fecha)
No se limite a los puntos anteriores. Cuanto más detalladas y
vividas fueran las imágenes de lo que usted ve, mejor. Tiene que realmente
cerrar los ojos e imaginarse lo que quiere que sea verdad en su vida en aquella
fecha. Es como si su vida fuese una película y usted, el guionista y director.
Después de imaginárselo y de describir su vida en voz alta, va a
colocar esas imágenes en palabras en el papel. Si dispone de un grabador, mejor
todavía: cuando esté imaginando y hablando, grabe su voz. Después, apenas
óigase a sí mismo en la grabación y vaya escribiendo los puntos principales.
Ese es el segundo paso. El próximo post continuaremos.
Es, pues, la fe la certeza de lo que se
espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella… lo que se ve fue
hecho de lo que no se veía. Hebreos 11:1-3
P.D. La visión es para los que creen. Quien no cree, piensa que
lo que estamos enseñando aquí es ridículo. Tome su posición.
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